Miradores

¡Al norte, al sur, este y oeste!

Decir que sobran miradores sería una herejía, pero sí podemos decir que la ría de Muros Noia está muy bien surtida para que gocemos de bellísimas vistas.

Todo el contorno de la ría se encuentra flanqueado por unos montes que, si bien no alcanzan elevadas altitudes, están tan perfectamente situados que parecen auténticos puestos de vigilancia. Los encontramos a ambos lados de la boca de la Ría.Los encontramos al fondo de la misma. Están en la vertiente norte, mirando hacia el sur, y viceversa. El más alto de todos ellos se queda en unos escasos 600 metros, menos que la meseta castellana… pero desde su privilegiada situación, todos nos permiten gozar de una vistas excepcionales que a continuación te proponemos. Sube a pie, en coche, en bici o moto. ¡No te arrepentirás!

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Monte Louro

El Monte Louro es uno de los escenario más reconocidos de Galicia. Denominado recientemente como el «inselberg gallego», no es realmente un monte-isla, pues sino un monte península; lo que ya de por sí es poco frecuente. Si a esto le añadimos la <b el atractivo aumenta. Y todavía más, se multiplica exponencialmente cuando lo ponemos en referencia con la playa de Area Maior y la laguna de Xalfas. En conjunto formado por estos tres elementos es una habitual postal de las campañas de turismo de Galicia.

El Monte Louro, el gran vigía de la ría, más que mirar, es mirado. Desde todos los puntos se divisa su curiosa figura. Desde cien sitios se le hacen cien fotos al día.

Aquí vamos a proponer otra cosa: vamos a dejar de mirar el Monte Louro (nos va a costar, tal es su atractivo…) para encaramarnos a él y disfrutar de sus vistas. Un punto de vista diferente. Otra forma de disfrutar de un entorno mágico. La subida tiene su complicación, requiere esfuerzo… como todas las cosas preciosas.

Monte Oroso

La subida al Monte Oroso es una ascensión dotada de valores religiosos y también míticos. Valores religiosos porque se inicia en el Convento de San Francisco, monumento muy bien conservado y que merece una visita. Además el motivo de la ascensión es acompañar los pasos de un bellísimo vía crucis, que nos va a sorprender por su originalidad.

La ascensión es bastante suave, pues se serpentea por la ladera sin precisar de desniveles complicados.

Vamos subiendo de paso en paso hacia la cima. A cada paso mejora el otro aspecto, el mítico; pues al mejorar nuestra altitud, lo hace también la estampa del Monte Louro. Cada vez tenemos una mejor perspectiva. Seguro que ya no hacen falta más estímulos para animarte al ascenso del Monte Oroso.

Monte Tremuzo

El Monte Tremuzo de Outes tiene una peculiaridad, es el que nos ofrece una perspectiva hacia el sur. En nuestra ría abundan más en la ladera sur, mirando al norte, por eso debemos subir al Tremuzo.

La subida puede hacerse a pie, de hecho es una de las rutas de senderismo que proponemos, pero también se puede llegar casi hasta la misma cumbre en nuestro vehículo. Allí nos aguarda una curiosa visión desde el centro de la ría, en la compañía de los aerogeneradores, que son su referencia más evidente.

Encontraremos varias cumbres similares y nos apetecerá recorrerlas. Valdrá la pena.

Monte Castelo

Al fondo de la ría nos aguarda el Monte Castelo (Outes). Su posición le otorga una visión única: a diferencia de los otros miradores, este nos muestra la ría en visión longitudinal, desde el fondo hasta su boca. Así podemos percibir la variación de contornos: cabos, pequeños golfos, radas, playas, calas, islas, islotes… Una visión espectacular y que nos sorprende por lo inesperado.

A nuestro lado tendremos otra curiosidad: la Piedra Serpal, una gran masa pétrea, colocada en una cumbre, que actualmente es destino de escaladores y que históricamente sirvió de referencia a los buques que entraban en la ría, tal es su singularidad y capacidad de atención, sobre todo cuando brilla destacando entre las masas boscosas. Te recomendamos una visita al Monte Castelo.

San Lois

Como de entrada presuponemos que Noia, una villa importante desde la Edad Media, es una realidad muy urbana, podríamos llegar a pensar que estaría fuera de esta lista, pero no es así.

La «pequeña Compostela» también quiere añadir un mirador a nuestra lista. Lo encontramos saliendo en dirección a Porto do Son, un poco antes de la Parroquia de Boa.

Ascendiendo a mano izquierda, podemos llegar al mirador del Monte San Lois. Podemos hacerlo a pie o en vehículo por carretera asfaltada, pero recordemos que no habrá demasiadas plazas para aparcar en la cumbre.

Allí nos aguarda uno de esos participantes en el concurso oficioso de «mejor banco del mundo». En este caso está enfocado al Monte Louro (ya no esperábamos otra cosa…).

El mejor momento para disfrutar de sus vistas son los atardeceres, cuando el sol tiñe de rojo su desaparición o un poco antes, como en el caso de la foto que mostramos, en la que la ría se muestra como un bellísimo campo de plata. En todo caso la corta ascensión habrá valido muchísimo la pena.

Monte Culou

El Monte Culou (Lousame) es un mirador muy visitado. Ello se debe principalmente a que forma parte de una de nuestras rutas de senderismo más destacadas, la del Río Vilacoba y San Xusto, que en su versión larga (21 kilómetros) asciende a esta cumbre en su aproximación al Monasterio de Toxosoutos.

El ascenso es suave y se puede realizar también en vehículo. Desde allí podremos contemplar una privilegiada vista de los suaves contornos de nuestra ría.

A Muralla

A Muralla (Lousame) es la máxima altitud de nuestra ría, pero su localización, alejada de la costa no nos hace presuponer unas vistas especialmente recomendables. Craso error. La ausencia de otras cumbres vecinas hace que la vista desde el monte A Muralla nos permita vislumbrar un contorno de 360 grados. Con tal motivo se construyó recientemente un moderno mirador, para ganar un poco más de altitud, como lanzándonos al vacío, para que podamos ver toda nuestra ría, pero también las islas atlánticas, el final de la ría de Arousa e incluso Santiago de Compostela. ¿No lo crees? Pues sube… ¡y verás!

 

Monte Iroite

El Iroite (Lousame) y el Enxa (Porto do Son) son las cabeceras de los que se conoce como “las balconadas”: unos senderos paralelos a la ría que permiten estirar la vista con generosidad mientras paseamos, corremos o practicamos BTT, porque aunque los vehículos también pueden pasar por aquí, es mayoritaria la presencia de gente que hace deporte disfrutando de tan fantásticos miradores. Desde una caseta de vigilancia abandonada del Iroite tomamos estas curiosas fotos como muestra. El día no era muy bueno, ¡pero la vista sí!

Monte Enxa

El Enxa forma parte de varias rutas de senderismo de Porto do Son y también de alguna con origen en el vecino Lousame. En cierta manera marca el final de la ría, ya que, si bien aún tendremos un mirador aún más al sur, a esta altura la ría se muestra ya a mar abierto. La vista es espectacular y también agradecemos la visita de los caballos salvajes, que con frecuencia corretean por este monte y los vecinos.

Atalaya

La Atalaya no es un monte, pero también merece asomarse a esta lista. En pleno caso de Porto do Son, un ligero promontorio con una pequeña capilla se convierte en un centro de atracción. Todos los que llegan al pueblo se acaban acercando a este mirador que nos ofrece una bella estampa del inevitable Louro y también de algunas playas «sonenses» como Arnela o Fonforrón. Si vienes a Porto do Son, seguro que acabarás aquí.

Monte Tahume

La ría y los miradores terminan con el Monte Tahume (Porto do Son), ya cerca de la frontera con Ribeira. Se puede ascender con vehículo… y casi lo recomendamos, porque a diferencia de las otras cumbres de las que hemos hablado, en la subida al Tahume los desniveles son realmente acusados. A cambio, desde su excelente localización, podremos estirar la vista hasta el infinito. Más allá no, eso no es para los humanos.