Top

Km 0 Mar Galaica, mejor cuanto más cerca

Podemos respirar tranquilos: hemos confirmado que hay vida más allá de las estrellas Michelín.
El mundo de la gastronomía es un universo complejo. Sometido de entrada a la inevitable (y estimable) temporalidad de los productos, ha ido añadiendo nuevas complicaciones. Una pertinaz crisis económica quizá haya sido la más grave de todas, pero otros nubarrones cubrían el cielo de las cocinas.
El peor de todos: las modas.
Podrían significar progreso, o eso es lo que deberíamos esperar de una evolución constante, pero con frecuencia lo que la moda nos ofrece es la banalidad de unos cambios irreflexivos. Ser volubles con la vestimenta puede suponer entretenimiento y alegría. Serlo entre los fogones suele significar la pérdida del buen hacer y de recetas tradicionales que son parte de nuestro patrimonio cultural.
Si sazonamos con otros malos condimentos: las prisas en la elaboración, el deseo de rentabilizar rápidamente un local o la escasa profesionalidad del servicio el resultado puede ser un plato indigesto.
Sigamos respirando.
Si decimos que hay vida más allá de Michelín, de las modas o de la mala calidad es porque hay una cocina que puede buscar otro camino.
Nos estamos refiriendo a la cocina de producto.
Puede entenderse como una solución sencilla, pero esto es pura apariencia. El producto de gran calidad lleva parejo un coste elevado: obliga a contar con un cliente que lo valore. Obliga también a un tratamiento sencillo. No quiere decir simple. Sencillo porque renuncia a lo superfluo, al artificio. Los poetas, consumidos por la búsqueda de la palabra exacta (esa y solo esa) saben muy bien a qué nos referimos.
Los cocineros de nuestra ría lo han sabido interpretar. Ellos se han desarrollado profesionalmente enfrentados al desafío de un producto inigualable. Estar a esa altura supone mucho esfuerzo y mucho compromiso con un territorio.
El GALP Costa Sostible hizo ese mismo razonamiento y aprobó la marca KM. 0 Mar Galaica, toda una declaración de intenciones. Ese distintivo en la puerta de un restaurante significa que trabajan con producto autóctono; un producto que en ningún caso ha sufrido un desplazamiento de más de 100 km. desde su puerto de descarga, lo que convierte a nuestras lonjas en una gran despensa. También es la marca de la pesca costera artesanal, en definitiva: es la garantía del respeto por una identidad y por la economía local. Un marchamo de calidad y de diferenciación que acorta al máximo la distancia y en esto como en tantas otras cosas, mejor cuanto más cerca.

Elogio de la lentitud

Como podemos destacar o nivel gastronómico dun territorio que vive afastado do relumbrón das estrelas Michelín?
Resposta: aplaudindo unha forma de traballar centrada nunha elegante cociña de produto.

No espazo, a luz das estrelas chéganos deformada pola distancia. O que parece ser, en realidade era. O que parece definir un lugar, en realidade atópase noutro.
Pola contra, o produto ancórache á realidade. Delimita a túa filosofía. En definitiva: comínache a traballar desde o respecto por unha tradición e por un territorio. Respecto por todos os que levaron a cabo unha tarefa, e que che legaron unha ?forma de facer? que co tempo deu lugar a uns froitos extraordinarios.

Aquí non é imaxinable unha macro-festa gastronómica con produto importado. Tampouco é leste o lugar para unha revolución culinaria. Pero non confundamos: non esperes pratos desgastados, cubertos desemparellados ou un servizo descoidado. Os cociñeiros da Ría de Muros Noia naceron admirando un produto excepcional, uns peixes e mariscos extraordinarios que forman parte da súa identidade, e eles esforzáronse porque o seu desenvolvemento persoal e profesional estea ao nivel desa esixencia.
A Ría de Muros Noia comezou recentemente un labor de promoción que inevitablemente lle converterá no destino galego de moda. Os visitantes sorprenderanse cun territorio que fai da sustentabilidade a súa bandeira. A todo isto non é alleo o GALP Costa Sostible cos seus programas Mar Galaica e Km. 0, que desde hai tempo priorizan a utilización do produto local. En Turexpo, Silleda, púidose ver unha mostra deste traballo: non había caseta máis concorrido que o dos show cooking de Muros Noia.

O segredo? Cando a calidade está tan preto, pódesche permitir traballar con calma, gozar co que fas e facer partícipe diso aos teus clientes.

Comida “slow” en 3 minutos

Reconozcámoslo: la comida “slow”, nacida por oposición a la “fast food”, es sin duda un concepto poderoso.

Como coincide plenamente con muchos de nuestros principios, en la Ría de Muros Noia nos gusta subirnos a ese carro. En realidad siempre hemos sido pasajeros de ese viaje. Éramos “slow food” ya antes de que existiese el concepto.

Pero nos encontramos con un pequeño inconveniente: el marisco, parte primordial de nuestra cocina, está listo en 3 (berberechos), 4 (mejillones) o 5 minutos (nécoras).

Somos un “slow food” muy curioso: los Usaín Bolt de la cocina.
¿Somos realmente “slow food”?

Pues tenemos que concluir que lo somos porque la clave de la “slow food” no está en el tiempo de preparación. La palabra clave es delicadeza. Buen trato.

En la Ría de Muros Noia nuestros cocineros han crecido tanto personal como profesionalmente enfrentados a un producto extraordinario que les pone a prueba cada día. Un producto que han aprendido a tratar con respeto y cariño. Los crustáceos y los mariscos cuentan con una coriácea armadura, pero también se merecen un poco de mimo.

Nuestro marisco no se come por obligación, ni tan siquiera por hambre.
No se come con prisa, ni se come todos los días.
No se come incómodo, mal sentado, en medio de multitudes ruidosas.

Nuestro marisco te ofrece una línea directa con el sabor del mar, algo que hay que paladear, valorar y disfrutar con calma.

Por todo ello te recomendamos ser “slow” al elegir restaurante, “slow” al elegir el menú.

Huye de fiestas y ferias. Recuerda que en este caso de la cantidad no sale la calidad, sino que más bien la espanta.

Muestra tu duda ante las parrilladas variadas. Puede suceder lo mismo que con algún equipo de fútbol: la temporada es larga y se ven obligados a completar la alineación contratando apresuradamente algunos fichajes extranjeros, que pueden resultar muy poco “galácticos”.

En definitiva: el “slow” lo pones tú.

Ven a la Ría de Muros Noia y habla con nuestros profesionales. Ellos te aconsejarán lo mejor en cada momento: un producto de autenticidad y cercanía. Ignora otras propuestas y no te dejes seducir por las apariencias, de lo contrario sucedería como cuando creíamos que los Globertrotters eran el mejor equipo de baloncesto del mundo. Y eran solo farándula.

You don't have permission to register